viernes, 19 de octubre de 2012

NACE UN NUEVO GENERO: PORNORROR

El cine triple X se renueva reinterpretando clásicos del cine de terror. Conocé este fenómeno cada vez más popular. El morbo y el placer juntos, en verdaderos combates carnales. 





Una nueva forma de contar historias íntimas está haciendo furor en la industria del séptimo arte. Se trata del pornorror, películas de sexo explícito bajo la estética y el suspenso del cine de terror. Zombies, monstruos, espíritus y los personajes más espeluznantes, materializados en exuberantes y potentes cuerpos. 
Dicen las malas, buenas y experimentadas lenguas, que a la hora del buen sexo, vale todo. Y que si la intención es pasar un buen momento, la moral y las buenas costumbres se dejan de lado y se le da rienda suelta a la creatividad. Por su parte, la industria del cine, voraz como todo sistema imperialista, necesita regenerarse para seguir facturando. Y como la ficción se cranea en el pensamiento humano, qué mejor que complementar dos conceptos bien diferentes uno del otro, para irse por la tangente. Estamos hablando del pornorror. Películas clasificadas como triple x con trama y efectos especiales. Atrás, muy atrás en el tiempo, quedó Jason persiguiendo con un cuchillo a un grupo de adolescentes en un descampado, como también las pesadillas de Freddy Krueger. Aunque sin dudar, bajo este nuevo paradigma, tendrían una estadía mucho más activa y placentera. 
La intrépida y adelantada mente del director italiano Joe D'Amato, configuró en 1980, una película que mezclaba erotismo y misterio. Con Las noches eróticas de los muertos vivos y un año más tarde Holocausto Pornoeste narrador de historias nacido en Roma en 1936 y fallecido en 1999 pavimentó un camino por el cual, veinte años después, muchos directores transitarían con más peso. Sin embargo, su visión del sexo, entre sangre, gusanos y deformidades, sería bastardeado por sus contemporáneos, aunque no así, sus estrellas y actores fetiches, Mark Shanon y Laura Gemser -la eterna protagonista de Emanuelle -, quienes se convertirían en emblemas del cine softcore de todos los tiempos. Quedará siempre la duda sobre cómo trabajaría su línea creativa hoy, con un mercado más permisivo, amplio y sobre todo, curioso.
Mucho más acá en el tiempo, la cámara registradora de Doug Sakmann brifea lo que sería el renacer del porno de terror. A sus escasos veinte años, le dio vida a un corto de poco menos de quince minutos, titulado Re-Penetrator. Inspirada en el clásico Re- Animador (1985), este film fue realizado por pedido expreso del sitio web porno punk BurningAngel.com, como anticipo al promocionado Halloween. Y fue tal el furor que causó entre sus cibernautas, que en los AVN (los Oscar al cine condicionado) del 2004, se alzó con los premios "Mejores Efectos Especiales" "Mejor Escena de Sexo Extravagante". 
A simple vista, puede verse al imponente científico Herbet West, que en su laboratorio y mediante una jeringa-consolador, revive a una muerta y descompuesta mujer, que entre formol, intestinos y restos de cuerpos humanos, comienza un romance carnal con su salvador. Orgasmos, sangre y las más extremas situaciones se suceden en este primer y exitoso film de terror libidinoso.


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